martes, 17 de enero de 2012

Sobre la evaluación en los Títulos de Grado, Bolonia dixit

Hace unos días mi compañero Joaquín Sevilla publicaba en su blog su extrañeza con los métodos de evaluación que los nuevos planes y/o el gobierno actual de la UPNA establecía para los próximos cursos. En breve:

  • Queremos fomentar la evaluación continua frente al método tradicional del examen final...
  • ...pero por otra lado queremos que la asistencia a clase no sea requisito para aprobar una asignatura.
No entiendo qué persiguen estas modificaciones, la verdad. ¿Queremos reducir el fracaso en la Universidad? ¿Queremos que los alumnos aprendan más y mejorar su formación? Si sólo nos interesa lo primero, lo tenemos bien fácil: aprobar por reglamento al 90%, y si hay que bajar niveles, se bajan (aka "aceptamos pulpo como animal de compañía") y continuamos con la filosofía LOGSE que tan buenos momentos nos está dando. 

Por otro lado, que un alumno pueda aprobar sin ir a clase es sorprendente. ¿Qué pasa con las prácticas o los talleres? ¿Es admisible que un alumno pueda pasar una asignatura de Química o Física sin pasar por un laboratorio? ¿Y una asignatura de Mecánica sin  ver máquinas mecánicas en un taller? En suma, ¿las prácticas valen o no para su formación? . Y finalmente, ¿para qué sirve la UNED?. 

En la parte que me toca, Matemáticas, me encuentro con un problema añadido. Cualquier sistema de calificación donde los trabajos tenga una ponderación importante es intrínsecamente peligroso.No es difícil suponer que las academias, las hay ya en Tudela, y por un módico precio se ofrezcan a ayudar al estudiante en la redacción de los trabajos. No hay control, y no puedes ponerte a preguntar a cada alumno si entiende o no lo que ha hecho.  Las Matemáticas que nos han dejado los planes de estudios en los grados de Ingeniería son de risa, de forma que en  unasMatemáticas I + II el 60% de la asignatura corresponde a contenidos que se imparten (o impartían) en Bachillerato. Un Matemático, un Físico o un Ingeniero de la vieja escuela que trabaje en una academia, probablemente subpagado y demás, cuenta con los conocimientos suficientes para realizar esos trabajos. La solución podría ser proponer trabajos más imaginativos, pero aquí chocas con las resistencia del alumno que no quiere nada de esto. En Matemáticas II, en Aĺgebra Lineal uno de los problemas guiados es deducir paso pasor los rudimentos de cómo funciona el sistema de evaluación de Google. No es difícil encontrar referencias en Internet o en libros que hay en la misma biblioteca. Sin embargo, y salvo muy honrosas excepciones, me ha supuesto protestas y quejas. 

Por otro lado, tienes el asunto de trabajos realizados en grupo . He tenido un caso sí este semestre: siete, siete que se dice pronto, afirmaban más o menos haber realizado el mismo trabajo en grupo. ¿Qué haces aquí? La decisión que tomé fue drástica: penalizar la evaluación. Si con siete mentes pensantes en, imagino, un brainstorming brutal habían conseguido un resultado digamos modesto, su nota final debía haber sido más baja que quienes han trabajado en solitario o pareja. Tirando del hilo resultó que el grupo original era de cuatro, que ya está bien, y que uno de ellos, en un ejercicio de compañerismo había dejado el suyo a tres más que lo habían fusilado sin compasión alguna. 

Al final resulta que el examen es el que pone a cada uno en su sitio, donde cada estudiante rinde sus conocimientos. Con todos los problemas que da, me sigue pareciendo la forma más justa de evaluación, así que imagino que nos dedicaremos a hacer parcialillos y demás durante todo el semestre. Vamos, como damos por hecho que nuestros alumnos son incapaces de adoptar un hábito de estudio durante todo un semestre les obligaremos a estudiar cada semana vía parciales y parciales (que hay que corregir, revisar y demás...).Ya vendrán otros, no sé cuando, que les enseñaran las virtudes del esfuerzo continuo aún cuando la fecha para rendir cuentas esté quede lejos en el tiempo. En suma, 

Sigamos pues tratándoles como niños. 

PS. El trabajo en grupo se saldó con 4 ceros, para quien filtró y los que copiaron, y una nota algo mayor para los otros tres. Aún tuve que leer de un alumno quien se sinceraba afirmando que los que van de honrados en este país pierden siempre. Bonita justificación de las trampas como forma de vida. Alucinante.Sólo espero que si alguna vez es operado a corazón abierto su cirujanto haya sido más honesto durante sus larguísimos y durísimos estudios de medicina.  Por la cuenta que le trae. 

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